¿Vocación?

ser-oblata-1.jpg

Toda vida es vocación; un don, una aptitud,  una cualidad para realizar alguna cosa.
Para las personas creyentes es una llamada que surge del Amor de Dios e invita a seguirle en la construcción de su Reino.

¿A QUIÉN LLAMA?

  • A todos/as sin distinción de raza, sexo, color… Dios es libre para llamar y la persona es libre para responder.
  • Para descubrir la vocación es preciso no tener miedo, hay que arriesgarse.
  • Para clarificar una vocación se necesita de un proceso de crecimiento humano y espiritual que permita dejarnos conducir por el Espíritu, sabiendo que Dios nos guía hacia lo mejor para nosotros/as y para aquellos hermanos y hermanas que viven situaciones de vulnerabilidad y exclusión.

Vocación Humana:

 Dios llama a todos y todas a la vida:

– Dios quiere que seamos personas, con un proyecto y posibilidades para realizarlo.

– Vivimos en el mundo para transformarlo y con el otro/a para crear fraternidad.

– Somos llamados para ser hijos e hijas  de Dios y participar de su proyecto de amor.

 Vocación Cristiana:

 Seguir a Jesucristo, su vida, su mensaje,…

– Ser miembro activo en nuestra Iglesia.

– “La vocación cristiana la podemos vivir como laicos, laicas, sacerdotes o religiosos/as…”

 Vocación Laical:

– Ser sal, luz y fermento en nuestro mundo.

– Crear  y vivir la comunidad desde distintos servicios y compromisos. Testimoniar con gestos y palabras el Reino de Dios.

 VOCACIONES ESPECÍFICAS:

 La Iglesia  está llamada a ser y realizar el Reino de Dios. Y en ella,  se dan dones particulares y distintos. Estos diversos carismas contribuyen a la misión común de la Iglesia: el servicio y la construcción del Reino. Las formas de vida cristiana más destacadas, son estas tres:

 Vocación Matrimonial:

 El  matrimonio cristiano expresa el amor de Dios en:

– las relaciones de pareja,

– testimonio familiar,  capaz de educar en la fraternidad y la  justicia

– el  compromiso por construir el Reino de Dios.

Vocación Sacerdotal:

Es continuar la misión de Jesús, único y verdadero sacerdote, por medio del anuncio de la Palabra de Dios, por la celebración de los Sacramentos, especialmente la Eucaristía.

Vocación Religiosa:

– Es vida de donación y consagración a Dios.

– De compromiso personal con las hermanas, hermanos, viviendo el seguimiento a Jesús desde la disponibilidad, la gratuidad.

– Son hombres y mujeres que desean responder a la misión desde la comunidad y la realidad del mundo.

Anuncios

Un comentario en “¿Vocación?

  1. carmen dijo:

    LA EXPERIENCIA VIVIDA

    Partimos del presupuesto que la experiencia vocacional es algo que no siendo mío sucede en mi. Hay algo que va despertando en la persona y lo va haciendo en el transcurso de las vivencias que la persona va teniendo en contacto con las experiencias básicas del ser humano.

    Durante el tiempo de discernimiento las diferentes experiencias básicas son vivencias que te han remitido a tres ámbitos esenciales:

     Experiencias que te han ayudado y arraigado en la propia identidad: quién eres, dónde y cómo te sitúas respecto a tu vida familiar, amistades, sociedad… cómo encajar el sufrimiento, la pérdida, los diferentes modos de pensar y opinar sobre tus decisiones..
    o aquellas que:
     te fortalecen,
     te dan claridad,
     te sitúan en un nivel de hondura, autenticidad,
     te hacen descubrir aquello que te nutre y vivifica,
     te abren a la pregunta que eres,
     te hacen descubrir cuáles son realmente tus puntos de apoyo…

     Experiencias que generan pertenencia: te han aproximado a la espiritualidad y misión de la Congregación Oblatas y ayudado a entender lo que significa pertenecer a un grupo que “parece ser, a través de su vivir y hacer” aquello a lo que te sientes llamada.
    o aquellas que:
     te hacen descubrir a la persona en qué o en quién te puedes apoyar,
     te descubren qué tipo de vínculos estableces y en función de qué,
     te revelan de quien te puedes fiar, en quién puedes depositar tu confianza,
     te muestran el grado de cercanía y proximidad que estableces con otros
     te descubren el valor de los vínculos que has establecido desde el inicio de la experiencia
     te re-sitúan en la ausencia, lejanía, distanciamiento de aquellos/as con los que estabas vinculada anteriormente…

     Experiencias que abren al futuro: de la mano de aquellas que ofrecen sentido y te remiten a la experiencia fundante: son las mujeres las que “nos configuran”, en tu caso las que te ofrecen un modo de ser y estar en el mundo, en la Iglesia.
    o aquellas que:
     despiertan deseos, sueños pero también miedos, temores,
     hacen consciente el precio que estás dispuesta a pagar por aquello que te apasiona,
     te hacen tomar contacto con los anhelos del corazón,
     te ponen en una disyuntivo que te lleva a elegir, renunciando a otras posibilidades,
     te generan actitudes de ofrecimiento, oblación, generosidad, disponibilidad…

    MOTIVOS

    No hay vida cristiana sin proyecto de vida; todas las personas estamos “llamadas a” por encima de nuestros deseos, miedos y frustraciones. Cristo tiene un proyecto único para cada una de nosotras, sólo Él es capaz de dar sentido pleno a nuestra vida, a lo que somos y para lo que estamos hechas: descubrir nuestra vocación nos remite a aquello que nos pertenece, con lo que somos capaces de identificarnos, porque toca nuestro ser más auténtico y más profundo.
    La vocación es un gesto de amor, de donación gratuita. Es un proceso que integra, que va dirigido al sentido vital, que permite la expresión vital del ser y que por lo tanto, culmina su misión con lo que uno es; en la medida en que se tenga una mayor conciencia del sentido vital, más se orientará su vocación.

    OBJETIVOS
    1. Ayudar a preguntarte cómo ser cristiana en nuestro mundo desde la opción a la que te sientes llamada
    2. Entender que la vida también es un reto a superar, es un desafío a la realidad personal de cada uno/a.
    3. Descubrir que la verdadera vocación sólo sucede desde el desarrollo pleno del ser y como una experiencia transformadora vital que se produce en el Encuentro con Cristo y con personas que son o han sido referentes vitales.
    4. Comprender que la vocación es un gesto de amor, es incondicional, se da todo y no se pide nada a cambio.
    5. Reconocer que al responder a lo que Dios pide, la satisfacción es interna porque una “es fiel a una misma”. Esta satisfacción sólo sucede porque la persona se comprende vitalmente, tiene en su vida una propuesta de Verdad y dicha satisfacción produce un estado de felicidad.
    6. Remover interiormente en nosotros la necesidad de estar en un estado de sosegada expectación; es necesario “escuchar a la vida”: es necesaria la acción e implicación en situaciones cotidianas y no ocasionales, porque la no acción anula: “hacer para ser” o “el hacer desde el ser”.
    7. Discernir cuál es la fuerza motivacional de la expresión vital del ser en los ámbitos de la experiencia personal. Sólo cuando tengamos un mayor deseo de vivir en plenitud, la dimensión vocacional adquirirá mayor relevancia e intensidad.

    ACTITUDES

     Búsqueda
     Apertura a los otros y al Otro
     Escucha
     Sinceridad – Honestidad
     Responsabilidad
     Valentía
     Disponibilidad y servicio
     Responsabilidad
     Acogida – Respeto – Cariño
     Orante

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s